Cien años del Consejo Internacional de Mujeres Judías

17/May/2012

Sara Winkowski

Cien años del Consejo Internacional de Mujeres Judías

Sara Winkowski
El Consejo Internacional de Mujeres Judías cumple 100 años, y lo celebró con una Conferencia Europea en Berlín del 29 de abril al 3 de mayo pasados.
Muchas compañeras se preguntaban porque Berlín, y la gran mayoría de las europeas, que fueron niñas escondidas, hijas de sobrevivientes, o sobrevivientes de los campos, no parecían muy conformes. Pero primó la idea y el concepto que “A pesar de todo, aquí estamos, y seguiremos trabajando por el bienestar de la humanidad por siempre”.
La idea de formar un Consejo Internacional de Mujeres Judías fue originalmente concebida en 1900, pero recién se formalizó en una histórica reunión realizada en Roma, bajo el liderazgo de la americana y defensora de los derechos de la mujer Hanna Solomon, y la histórica Bertha Pappenheim. Esta alemana que residía en Frankfurt Maim, fundó el primer Consejo de Mujeres Judías en Alemania y se dedicaban entre otras acciones de Tzedaka a recorrer las estaciones de tren que llegaban de la Europa central en busca de chicas judías que viajaban engañadas con la promesa de un buen casamiento o un buen trabajo, y terminaban en la prostitución. Las alojaban en una de las cuatro casas que tenían en Frankfurt y les enseñaban un oficio para que pudieran ganarse la vida.
Lamentablemente las dos guerras mundiales impidieron el normal desarrollo de la institución, y las reuniones debieron organizarse según las circunstancias. En 1923 delegadas de 23 países se reunieron en Viena, y en 1929 en Hamburgo, donde se comprometieron a promover que la mujer judía se constituya en una fuerza activa para fomentar la justicia social y luchar mancomunadamente para reducir el sufrimiento de todos los judíos y de la humanidad toda.
No volvieron a reunirse hasta 1949 en París, donde delegadas de 11 países decidieron activar nuevamente la institución, que hoy cuenta con 48 países afiliados, y abarca a cerca de 2.000.000 de mujeres en todo el mundo; tiene status consultivo como ONG en el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC) con representación en Nueva York, Ginebra, Viena y Paris, como también en UNICEF y UNESCO, el Congreso Judío Mundial, el Parlamento Europeo, el Lobby de Mujeres Europeas, la Coalición Internacional por los Derechos de la Mujer, el Memorial Foundation for Jewish Culture, entre otros. En reconocimiento por su importante contribución al programa y objetivos del Año Internacional de la Paz, proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1986, fue designada como Mensajera de la Paz por el entonces Secretario General de las NNUU, Sr. Javier Pérez de Cuellar.
Esta conferencia celebrada en Berlín, bajo el tema “Rompiendo barreras, en apoyo de la vida judía en una Europa cambiante”, fue una excelente oportunidad no solo de reencuentro de las delegadas de todo el mundo, sino que sirvió para afirmar nuestro compromiso en la lucha por los derechos humanos de la mujer, de la mujer judía en particular y de toda la humanidad. Parece mentira que a 100 años de nuestra fundación, seguimos luchando contra la trata de personas, especialmente de mujeres y niños para llevarlos a la prostitución, en que ningún país está libre de culpa, ni Israel ni Uruguay, ambos catalogados en el nivel dos, de un total de tres, según las normas de las Naciones Unidas.
Se realizaron diversas conferencias con excelentes oradores y talleres de trabajo sobre Educación, Memoria, Identidad y Futuro del judaísmo en Europa, que facilitó el intercambio de información y de ideas, en un ambiente cálido y de amistad fraterna, en un espíritu permanente de ser una gran familia trabajando juntas por objetivos comunes.
Nos queda solo desearle el mayor de los éxitos al Consejo Internacional de Mujeres Judías, que estos sean los primeros 100 de muchos más por venir.